A LAS FLORES DE HEIDELBERG

This Spanish poem was written by Jose Rizal in Heidelberg in April of 1896.

A LAS FLORES DE HEIDELBERG


¡Id a mi patria, id extranjeras flores
sembradas del viajero en el camino,
y bajo su azul cielo,
que guarda mis amores,
contad del peregrino
la fé que alienta por su patrio suelo!

Id y decid...; decid que cuando el alba
vuestro cáliz abrió por vez primera,
cabe el Neckar helado,
le vísteis silencioso a vuestro lado
pensando en su constante primavera.

Decid que cuando el alba,
que roba vuestro aroma,
cantos de amor jugando os susurraba,
él también murmuraba
cantos de amor en su natal idioma;
que cuando el sol la cumbre
del Koenigsthul en la mañana dora
y con su tibia lumbre
anima el valle, el bosque y la espesura,
saluda en ese sol, aún en su aurora,
al que en su patria en su cenit fulgura.

Y contad aquel día
cuando os cojía al borde del sendero,
entre las ruinas del feudal castillo
orilla al Neckar o en la selva umbría.
Contad lo que os decía,
cuando, con gran cuidado,
entre las páginas de un libro usado
vuestras flexibles hojas oprimía.

Llevad, llevad ¡oh flores!
amor a mis amores
paz a mi país y a su fecunda tierra,
fé a sus hombres, virtud a sus mujeres,
salud a dulces seres
que el paternal sagrado hogar encierra...

Cuando toquéis la playa,
el beso que os imprimo
depositadlo en alas de la brisa,
porque con ella vaya,
y bese cuando adoro, amo y estimo.

Mas ¡ay! llegaréis, flores,
conservaréis, quizás, vuestros colores;
pero lejos del patrio, heroico suelo,
a quién debeis la vida
perderéis los olores;

que aroma es alma, y no abandona el cielo
cuya luz viera en su nacer, ni olvida.